Posts tagged ‘reutilizar’

De trueques y concursos

Pues aquí ando de limpieza general, sacando cosas de los armarios, y viendo cuántas de ellas ya no usamos. Todas siguen teniendo vida útil, y me da mucha pena desecharlas. Por eso creé en este blog el apartado “Reduciendo en casa”, para poder organizar ahí, y con la ayuda de los álbumes Picasa, esas cositas que puede que alguien quiera reutilizar. Igualmente creé un listado de cosas que aceptaría como trueque. Iré poniendo cositas poco a poco, sobretodo ropa de niñ ade hasta 2 años, así que si te interesa algo, ¡házmelo saber! :-D

Hoy curiosamente veo que hay un concurso para conseguir una de estas cosas, una máquina para poner snaps de plástico. ¿Que eso qué es? Pues es una especie de “grapadora” para poner botones automáticos en la ropa, de esos redonditos que se cierran haciendo presión uno sobre otro. Te parece interesante, ¿verdad? Yo es que lo veo super útil, sobre todo para la ropa de los peques, para baberos, para los pañales de tela… ¡Para todo! Es que no debería faltar en ningún costurero :-) . Y me he animado a participar en el concurso, y a compartirlo, a ver si tengo suerte y gano la maquinita, que no está la cosa para muchos gastos (como en casi todas las casas, ¿verdad?).

Os dejo aquí el enlace al concurso, en esta imagen:

25-mayo-2012 at 9:14 am Dejar un comentario

Fresas, fresitas, fresones, qué ricos cuando te los comes

Vaya caja rica de fresones nos hemos comido esta semana.

Se nota que proceden de la agricultura ecológica, y de la provincia de Huelva (sur de España), donde tienen las mejores condiciones climatológicas para estos cultivos. Venían perfectamente colocados en una caja de listones de madera, donde se leía “Organic”. Nada de envases y envoltorios de plástico, sino en un embalaje totalmente reutilizable, que devolveré a la tienda la próxima vez que vaya a comprar.

 

 

 

 

La presentación es tan bonita que entra por los ojos. Los frutos son de igual tamaño y color, colocados con las hojitas hacia abajo y la punta del fresón hacia arriba. Con un tono perfecto para ser devoradas en ese mismo momento. Están diciendo “cómeme”. Y cuando las pruebas… Tienen un sabor dulce, intenso, completo. Saben a fresa bien cultivada, alimentada de la tierra, del agua y del sol. No están huecas por dentro como pasa con otros fresones, no saben nada ácidas. Son perfectas. Las mejores fresas que he probado en mi vida.

Sabían a besos.

A labios de fresa.

A dulce y sano alimento.

Espero que disfrutéis de las fotos al menos :-) .

19-mayo-2012 at 11:01 pm 3 comentarios

Más vestiditos para mi niña grande

Le dedico esta foto a mi amiga Noelia, de YoCosoCositas, que me ha vuelto complemente loca con su nuevo proyecto, TuCosesCositas. Ella trae telas preciosas por encargo, y con mi pedido me regaló un retalito con el que he hecho este vestido. Es una camiseta estrechada, y con la faldita cosita haciendo pliegues. Le hemos puesto un lazo rosa por petición de mi pequeña “diseñadora”.

Este otro vestido está hecho con un fular Lana. Es muy sencillo de hacer. Sólo hay que coger un vestido tipo “pichi” que le quede bien a la princesita que lo va a vestir, y marcamos el contorno en la tela. Luego lo cortamos, cosemos los laterales, cosemos también los bordes, hacemos lo ojales y potemos los botones. La cinta al bies de color rosa y el molinillo de adorno son sugerencias de mi pequeña Carmen, que lo quiere todo rosa, jeje.

¡Espero que os guste!

17-octubre-2011 at 1:43 pm 10 comentarios

Cactus al wok

Dedicado a la TitaWé, que quería que le tocara un wok como éste en la tómbola.

Compramos este wok en 2008, cuando mi amor y yo nos fuimos a vivir juntos. Nos debimos comer (literalmente!!!) el recubrimiento antiaderente en el estreno. O igual lo perdió al fregarlo. El caso es que enseguida se nos empezó a pegar la comida y dejamos de usarlo.

Al mudarnos al adosado se me ocurrió reciclarlo como maceta para los cactus. Le hice algunos agujeros en la base con una puntilla y un martillo. Le puse algunas piedrecitas debajo, tierra y las plantitas. El resto de la decoración la ha añadido mi pequeña Carmen, que es una artista del reciclaje, y diseñadora, según ella.

Ahora sí que nuestro wok ha pasado a mejor vida. ¡Y tanto!

26-septiembre-2011 at 1:48 pm 2 comentarios

Molinillos de papel y fieltro

Siempre me han gustado los molinillos. Son sencillos de hacer, bonitos, alegres… Podemos hacerlos de un sólo color o de varios. De papel, cartulina, fieltro… Pueden servir como broche para adornar una prenda, un coletero, la mochila del cole, una maceta… A los pequeños de la casa les encanta hacer este tipo de manualidades. Se sienten orgullosos de su trabajo cuando crean algo bonito. Y esto, como ya sabemos, es algo muy bueno para su autoestima. Estos molinillos los hice cuando estuve con la pierna escayolada, y pasaba largos ratos entreteniendo a mis niñas con cartulinas de colores.

Cuando la hermanita pequeña hace garabatos en las cartulinas, la hermanita grande puede transformarlas en molinillos. Aquí podeis cómo se hace en tres sencillos pasos:

1- Recortar un cuadrado,

2- Cortar desde las esquinas en dirección al centro, pero sin llegar,

3- Doblar como veis en el dibujo, de forma que los vértices se unan en el centro.

Usando dos cuadrados del mismo tamaño, pero de distintos colores, podemos hacer molinillos de dos colores. Yo he pegado las esquinitas al centro con cola de carpintero. Estos cuadrados son más grandes que los azules de arriba, porque si no la cartulina no se dobla bien y no llega bien al centro.

La misma técnica la podemos trasladar a otros materiales como el fieltro. En este caso he cosido los vértices y adornado con botones de colores.

Si tú también los has hecho, o te animas a hacerlos con tus peques después de leer esta entrada, súbelos a tu blog y me mandas un enlace a tu entrada, para que todos podamos disfrutar de muchos molinillos de colores. ¡Animaos, que a los niños les encanta!

ACTUALIZO:

¡Los blogs empiezan a llenarse de molinillos! Aquí teneis molinillos giratorios en Mi Rincón de Mariposas, ¡preciosos!

Molinillos de viento, Bebés y Especias, ¿qué más se puede pedir?

23-septiembre-2011 at 12:55 pm 18 comentarios

Camiseta, de sosa a re-que-te-chula

Con algo de fieltro y pintura para textiles sólo tenemos que dejar volar nuestra imaginación. Así esta camiseta azul, tan sosa, se ha convertido en la camiseta favorita de mi brujita grande, que luce orgullosa su lechuza con fuegos artificiales.


27-agosto-2011 at 1:10 pm Dejar un comentario

Reciclando textiles: pantalones para Carmen

Carmen es alta y delgada. Con 4 años y medio sus pantalones parecen “de coger ranas” o le quedan anchos. Así que he aprovechado que no podía andar y me he puesto manos a la costura. Como podeis ver sigo aprovechando el trozo que me sobró de la cortina, del cuál ya saqué un vestidito. Y también he sacado trozos del mismo vaquero viejo que usé la vez anterior. Desde luego aquél pantalón ha pasado totalmente a mejor vida.

El otro pantalón que veis aquí está hecho de forma muy sencilla. He usado un viejo vaquero de pata ancha y he aprovechado el dobladillo de abajo y las costuras laterales, para no tener que coser tanto, jeje. Uno de los bolsillos traseros lo he descosido y transformado en bolsillo lateral. Y para terminar lo he decorado con un hada y un par de estrellas, que a Carmen le encantan estos dibujitos de su mamá.

Os dejo aquí debajo una foto para que veais cómo podeis reutilizar un pantalón de mamá o papá, haciendo pocos cortes y costuras. Como es un pantalón estrecho podemos aprovechar todas las costuras de las piernas.  Como veis teneis que darle forma a la entrepierna y dejar en la cintura espacio suficiente para hacer un dobladillo y meter por ahí el elástico de la cintura. Tened en cuenta que la parte de atrás del pantalón es más alta que la de delante. ¡Y listo! Ya teneis un pantalón made by mami.


25-agosto-2011 at 6:14 pm 2 comentarios

Loving orange

Me encanta cómo está quedando mi salón. ¡Tiene tanta energía…!

Los muebles rosas son reutilizados, los ha pintado mi suegra. Algún día os hablaré de ellos.

22-agosto-2011 at 10:36 pm 5 comentarios

Reciclando textiles: un vestidito

 He hecho este vestido para mi hija mayor con materiales que tenía por casa. Así reciclamos y reutilizamos. Seguro que en tu casa encuentras con qué hacerlo. Yo he utilizado:

- Un trozo que sobró de las cortinas de la habitación de las niñas,

- Trozos de un pantalón vaquero viejo (concretamente una pata y un bolsillo trasero),

- La cinta que adornaba un regalo.

La elaboración no es complicada. El cuerpo del vestido es un tubo (parecía la funda de una almohada). Se hacen huecos para las mangas y se cose el dobladillo de arriba de forma que podamos pasar la cinta por ahí. Se adorna con volante abajo y con uno o dos bolsillos (o lo que le quieras poner). Y tienes un vestido económico para tu muñequita.

Yo quería hacerle la cinta con otro trozo de vaquero, pero ella prefiere su lazo rosa con corazones.

Y aquí os dejo esta foto de mi princesa, feliz con su vestido único, hecho por su EcoMami.

4-agosto-2011 at 11:13 am 5 comentarios

Las 3 “R” resultaron ser 7.

Con lo feliz que yo era Reduciendo, Reutilizando y Reciclando, resulta que navegando por la web me encuentro con 4 erres más. Y como el Reeducar también es parte de día a día inauguro este blog compartiendo este interesante artículo, escrito por Alex Fernández Muerza para www.consumer.es. También me parece interesante copiarlo tal cuál de la web original, ya que está lleno de enlaces (a su propia web, claro) también muy interesantes.

Reflexionar, rechazar, reducir, reutilizar, reciclar, redistribuir y reclamar. Los consumidores que asumen estas siete acciones contribuyen a conservar el medio ambiente, a lograr un mundo más equitativo y, de paso, ahorran dinero. Varios consejos sencillos de realizar harán posibles estas siete erres del consumidor “verde”.

Reflexionar

Los consumidores ecológicos son reflexivos y críticos. Reconocen que los seres humanos, como los demás seres vivos, forman parte de un todo interrelacionado: la naturaleza. Cualquier acción que antepone a los seres humanos en detrimento de la naturaleza repercute de forma directa o indirecta en el bienestar humano actual y el de las generaciones venideras. La información y la educación ambiental son claves para que los ciudadanos puedan repensar su manera de consumir.

Las decisiones coherentes con esta postura son muy diversas: elegir bienes y servicios comprometidos con el medio ambiente, caminar, ir en bicicleta o en transporte público en lugar del coche privado, apoyar el uso de las energías renovables y huir en lo posible del uso de combustibles fósiles, consumir alimentos frescos, de temporada y cercanos, vestir ropas realizadas con fibras naturales, etc.

Rechazar

Los productos tóxicos, no biodegradables o no reciclables deben quedarse fuera de la lista de la compra. Este tipo de productos pueden estar en muchos ámbitos del hogar y, siempre que se pueda, hay que rechazar su uso y sustituirlos por otros más respetuosos con el medio ambiente. La limpieza de la casa o de la colada se pueden hacer de manera ecológica sin recurrir a productos industriales.

Las etiquetas y la información al consumidor de los productos pueden ayudar a discernir cuáles hay que rechazar. Conocer bien los símbolos de reciclaje puede servir para saber si los materiales se recuperarán cuando acabe su vida útil.

Algunos productos tienen un gran impacto ambiental y, por ello, conviene rechazarlos. Es el caso de los artículos que utilizan CFC, causantes de la destrucción de la capa de ozono, otros que tienen una alta huella de carbono, consumen una gran cantidad de agua virtual, causan la deforestación de bosques vírgenes, se basan en el tráfico ilegal de especies amenazadas o utilizan artes de pesca ilegales o sobreexplotan de los caladeros, entre otros. Como posibles sustitutos, se pueden consumir los productos que garantizan la utilización sostenible de los bosques (sello FSC) o de los recursos pesqueros (sello MSC), los productos ecológicos o de comercio justo.

Reducir

El resultado de la fórmula es evidente: menos bienes, menos gastos, menos explotación de los recursos naturales y menos contaminación y residuos. No hay que dejar de consumir, sino hacerlo con cabeza. Antes de adquirir un nuevo producto, conviene preguntarse si de verdad es necesario.

Los consumidores pueden reducir su impacto ambiental de muchas maneras. Al comprar, hay que evitar los productos con un empaquetado excesivo. Siempre que se pueda, hay que elegir los tamaños grandes y los productos concentrados para generar menos basuras y, a la vez, ahorrar dinero. El agua no es un bien inagotable aunque lo parezca cada vez que se abre el grifo. Diversos consejos permiten reducir su consumo sin que sufra el nivel de bienestar. De igual manera, la generación de energía supone la utilización en gran parte de combustibles que generan contaminación, como el petróleo o materiales radiactivos, y la explotación de la naturaleza. El gasto en energía también se puede disminuir en casa mediante unas cuantas pautas sencillas.

Reutilizar

Prolongar la vida útil de los bienes contribuye al ahorro doméstico y a disminuir el impacto ambiental. Los envases o productos de usar y tirar son la antítesis de un consumo responsable y ecológico.

La reutilización es posible de muchas formas. Al hacer la compra, conviene llevar bolsas de tela o de otros materiales que permitan su uso prolongado y eviten las perjudiciales bolsas de plástico. Las baterías recargables son menos nocivas que las de un solo uso. Las hojas de papel se pueden utilizar por ambos lados y las cajas de cartón se pueden aprovechar más veces para guardar otros objetos. Los libros, los discos, la ropa, etc. se pueden intercambiar entre familiares y amigos, y tampoco está de más darse una vuelta por los mercados de segunda mano. Lo barato sale caro, no solo para el bolsillo, sino también para el medio ambiente. Los productos muy baratos de mala calidad no duran nada y acaban en la basura. En su lugar, los bien elaborados se pueden reutilizar más veces. Cuidar de manera adecuada los productos, hacer caso de las recomendaciones de los fabricantes y repararlos siempre que se pueda favorecerá que duren más. Una forma más sofisticada de reutilizar es el denominado “upcycling“, que transforma un objeto sin uso o destinado a ser un residuo en otro de igual o mayor utilidad y valor. Los consumidores logran nuevos productos y se ahorran dinero.

Reciclar

Separar los residuos de manera adecuada para su posterior reciclaje es una acción con múltiples beneficios medioambientales. Las basuras recicladas no acaban en los vertederos, cada vez más saturados, los materiales desechados se aprovechan para elaborar nuevos bienes y, por ello, se evita la extracción de nuevas materias primas y se reduce el consumo de energía en su elaboración. Al reciclar una lata de aluminio, se ahorra una cantidad de energía similar a la que consume un televisor durante tres horas. Un bien con aluminio reciclado consume un 5% de la energía que necesitaría si se basara en material virgen. EROSKI CONSUMER ofrece a través de su Escuela de Reciclaje o de sus distintos artículos toda la información necesaria.

De manera similar, los consumidores también pueden practicar el compostaje, un sistema que transforma la basura orgánica en varias aplicaciones ecológicas.

Redistribuir

Los desequilibrios entre los países ricos y pobres no sólo afectan a sus habitantes, sino también al medio ambiente. La humanidad ha duplicado en los últimos 40 años su huella ecológica global, de manera que el consumo actual se basa en la utilización de los recursos de otros territorios o de generaciones futuras. Si todas las personas del mundo vivieran como un ciudadano medio de EE.UU. o de Emiratos Árabes Unidos, se necesitarían más de 4,5 planetas Tierra. La huella ecológica de los españoles también es alta: se requieren más de tres superficies como la de España. El medio ambiente y la humanidad no pueden soportar de manera indefinida este desarrollo insostenible y, por ello, hay que redistribuir el consumo de manera equitativa. Los productos con una menor huella ecológica o basados en principios de comercio justo pueden disminuir estas diferencias.

Reclamar

Los consumidores pueden y deben tener una participación activa en las actividades que influyen en su vida cotidiana. La ley ampara la posibilidad de reclamar y exigir actuaciones que contribuyan a mejorar el medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos. Las líneas de acción son muy diversas: reclamar a las instituciones más medidas para conservar y recuperar el medio ambiente, reclamar más infraestructuras para poder reciclar, reclamar un mayor apoyo a los productos ecológicos y a las energías renovables, reclamar el uso de bolsas reutilizables en los supermercados en vez de las de usar y tirar, reclamar más productos reciclados y reciclables, reclamar más información medioambiental, etc.

Los consumidores son la base del sistema productivo y sus decisiones de compra pueden modificar las tendencias del mercado. Por ello, realizar un consumo responsable es una manera indirecta de reclamar a las empresas que incluyan la variable ecológica en sus bienes y servicios

25-julio-2011 at 8:32 am Dejar un comentario


EcoMadres

Nuestra tienda (en obras, próximamente más)

Talleres de portabebés en Palomares del Río, Sevilla.

Escribe tu dirección de correo electrónico

Únete a otros 47 seguidores

En Facebook

Pinterest

Follow Me on Pinterest

Red Canguro

Yo soy mamá cangura

Rosa Elena & family

Lilypie Kids Birthday tickers Lilypie Breastfeeding tickers Daisypath Anniversary tickers PitaPata Cat tickers

Ten en cuenta esto

¿A qué cubo tiro….? Respuestas concretas a residuos dudosos

porque no cojo el sueño si estoy sola…

Me acompañan desde…

Locations of Site Visitors

por la reforma de la ley electoral


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 47 seguidores